Cacahuete
Cacahuete: es la única legumbre del grupo, tiene la proteína más alta entre los frutos secos y una mantequilla que puede ser alimento o producto industrial.
La bolsa de cacahuetes del supermercado, la salsa de cacahuete de la cocina tailandesa, la crema del desayuno americano. El cacahuete está en todas partes: en el aperitivo del bar, en la barra energética del gimnasio, en la cocina de medio mundo. Es, en toneladas consumidas, el fruto seco más popular del planeta.
Lleva décadas en la sección de frutos secos, clasificado junto a nueces y almendras en las guías alimentarias, en los estudios de intervención y en las pirámides de la dieta mediterránea.
La etiqueta de fruto seco lo sigue a todas partes pero el cacahuete no es un fruto seco. ¡Es una legumbre!.
¿Qué es el cacahuete?
El cacahuete (Arachis hypogaea) es una planta de la familia Fabaceae —la misma familia que los garbanzos, las lentejas, los guisantes y la soja—, originaria de América del Sur, probablemente del noroeste de Argentina y el sur de Bolivia. Lo que comes son las semillas de una vaina, exactamente igual que en los garbanzos o las lentejas; la diferencia es que la vaina del cacahuete madura bajo tierra.
Eso ocurre porque la planta usa un mecanismo inusual: tras la polinización, el tallo floral se alarga, se dobla hacia el suelo y entierra el ovario para que la vaina madure en el subsuelo —el geocarpismo—. De ahí viene el nombre inglés groundnut (fruto de tierra) y el nombre en castellano de América Latina, maní, del arahuaco. El término cacahuete viene del náhuatl tlalcacáhuatl: «cacao de la tierra», porque los aztecas vieron un parecido entre sus semillas y las del cacao.
China, India y Nigeria producen la mayor parte de la cosecha mundial. España no cultiva cacahuete en volúmenes significativos; todo lo que consumes es importado.
Composición nutricional
Datos por cada 100 g de cacahuete crudo con piel interior:
| Nutriente | Cantidad |
|---|---|
| Energía | 567 kcal |
| Proteínas | 25,8 g |
| Hidratos de carbono | 16,1 g |
| Fibra alimentaria | 8,5 g |
| Grasas totales | 49,2 g |
| — Monoinsaturadas (oleico) | 24,4 g |
| — Poliinsaturadas | 15,6 g |
| — Saturadas | 6,3 g |
| Vitamina E | 8,3 mg |
| Niacina (B3) | 12,1 mg |
| Folatos | 240 µg |
| Magnesio | 168 mg |
| Fósforo | 376 mg |
| Potasio | 705 mg |
| Hierro | 4,6 mg |
| Zinc | 3,3 mg |
| Manganeso | 1,9 mg |
| Cobre | 1,1 mg |
Fuente: USDA FoodData Central.
Lo que cambia cuando el fruto seco es una legumbre
El cacahuete tiene 25,8 g de proteína por cada 100 g y 240 µg de folatos. Ningún fruto seco de árbol llega a esas cifras: la almendra tiene 21,2 g de proteína y 44 µg de folatos; la nuez, 15,2 g y 98 µg; la avellana, 14,9 g y 113 µg. El cacahuete dobla o triplica al resto del grupo en ambos nutrientes.
Esos números tienen una explicación biológica directa. Las legumbres almacenan más nitrógeno —el elemento del que están hechos los aminoácidos— porque la planta fija el nitrógeno del aire a través de bacterias que viven en simbiosis en sus raíces. Las semillas de las Fabaceae acaban siendo más ricas en proteína que las semillas de cualquier árbol de frutos secos porque la planta tiene acceso a una fuente de nitrógeno que los árboles no tienen. Y las leguminosas son, junto al hígado, las fuentes con más folato por gramo de la dieta habitual.
El perfil de grasa sí se parece más al de los frutos secos de árbol: el 50 % de su grasa es monoinsaturada (oleico) y el 32 % son poliinsaturadas omega-6. No tan oleico como la avellana (75 %), pero más parecido a la almendra (63 %) que a la nuez, donde el omega-3 ALA domina el perfil.
El cacahuete está bien clasificado nutricionalmente junto a los frutos secos pero no lo está botánicamente.
La proteína más alta del grupo, con el aminoácido que la completa
Con 25,8 g de proteína por cada 100 g, el cacahuete es el alimento más proteico de los que se consumen habitualmente como fruto seco, y uno de los más proteicos de toda la despensa vegetal. En términos prácticos: 30 g de cacahuetes —un puñado pequeño— aportan 7,7 g de proteína, más que un vaso de leche entera.
Ese dato tiene un matiz que conviene entender. La proteína solo es tan útil como los aminoácidos que la componen. El cacahuete, como la mayoría de las legumbres, tiene una cantidad relativa baja del aminoácido azufrado esencial que tu cuerpo necesita para producir el principal antioxidante celular y para decenas de reacciones de transferencia química —la metionina—. No está ausente, pero es el aminoácido en menor proporción respecto a las necesidades humanas: es el aminoácido limitante.
La solución es antigua y práctica: combinar el cacahuete con cereales, que tienen exactamente el perfil complementario —abundantes en metionina, escasos en lisina—, mientras el cacahuete es rico en lisina. Pan con crema de cacahuete, arroz con cacahuetes, pasta con salsa de cacahuete: en todos esos casos, la mezcla produce un perfil de aminoácidos más completo que cualquiera de los dos ingredientes por separado.
El cacahuete aporta también una cantidad de la vitamina del grupo B que tu cuerpo usa para convertir lo que comes en energía celular y para reparar el ADN —la niacina (B3)— que no iguala ningún otro fruto seco ni legumbre habitual: 12,1 mg por cada 100 g. Una ración de 30 g cubre más del 75 % de la ingesta de referencia diaria de niacina para un adulto.
Con la proteína, los folatos y la niacina de una legumbre del cocido y te la sirven en el bar con las cañas como aperitivo.
La mantequilla de cacahuete: alimento o producto según la etiqueta
La mantequilla de cacahuete existe en dos versiones que se venden con el mismo nombre y tienen perfiles nutricionales muy distintos.
La versión natural —elaborada únicamente con cacahuetes, con sal o sin ella— es casi idéntica a comer cacahuetes molidos: conserva el mismo perfil de grasa, la misma proteína y los mismos micronutrientes. El aceite que sube a la superficie y hay que remover antes de servir es la separación natural de la grasa; no es un defecto.
La versión industrial añade azúcar, aceite de palma o aceite vegetal parcialmente hidrogenado, y en algunos casos jarabe de glucosa. El aceite añadido estabiliza la textura, pero cambia el perfil lipídico: el aceite de palma introduce más grasas saturadas de cadena larga que el propio cacahuete; los aceites parcialmente hidrogenados, en versiones más antiguas aún en circulación, introducen ácidos grasos trans. El azúcar añadido convierte lo que era un alimento con prácticamente cero azúcares libres en un producto con 4-8 g por ración.
La forma de distinguirlos es directa: la lista de ingredientes. Si dice «cacahuetes» —o «cacahuetes» y «sal»—, es mantequilla de cacahuete. Si aparecen azúcar, aceite de palma o aceite vegetal antes o junto a los cacahuetes, es otro producto.
La diferencia entre las dos versiones es la misma que entre la avellana entera y la crema de avellana con cacao pero con una ventaja: la mantequilla de cacahuete natural existe en los supermercados sin necesidad de buscarla en tiendas especializadas.
¿Cuántos cacahuetes consumir y cómo?
Los ensayos clínicos con cacahuetes suelen usar entre 28 y 35 g. Con 30 g —unas 25 unidades enteras o dos cucharadas rasas de mantequilla natural— obtienes 7,7 g de proteína, 72 µg de folatos, 3,6 mg de niacina, 2,5 mg de vitamina E y 50 mg de magnesio.
Con piel interior. La piel fina rojiza que envuelve la semilla contiene resveratrol y otros polifenoles. Los cacahuetes tostados y pelados los pierden.
Combinados con cereales para completar la proteína. Si el cacahuete es una fuente importante de proteína en tu dieta, consumirlo en la misma comida que pan, arroz o avena resuelve la escasez relativa de metionina. Pan con crema de cacahuete natural es una de las formas más baratas de obtener proteína vegetal de calidad.
Con atención al formato. 30 g de cacahuetes enteros son un puñado pequeño. 30 g de mantequilla natural aportan lo mismo. En la versión industrial, las calorías del azúcar y el aceite añadidos cambian el cálculo.
Para mí, llamar al cacahuete fruto seco es la imprecisión más inocente de la dietética pero también la más útil porque lo ha mantenido en el foco de la investigación cardiovascular junto a la nuez y la almendra durante décadas, con resultados que justifican seguir comiéndolo.
La bolsa de cacahuetes del supermercado y la crema del desayuno americano son el mismo alimento en dos formatos: una legumbre con más proteína que cualquier fruto seco de árbol y que el mercado lleva décadas clasificando en la sección equivocada. Pero la biología del cacahuete no cambia según el pasillo del supermercado en el que lo encuentres.
Referencias
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